Programa Medios de Vida Sostenible y Gestión de Riesgo
Fortaleciendo la alianza entre las organizaciones socias del programa "Medios de vida sostenible" de CAFOD en Centroamérica, para mejorar el aprendizaje e impacto de los proyectos.
NOTAS

Alerta Roja por inundaciones en varios departamentos de Honduras

26 de octubre de 2017 | Honduras

El Comité de Alertas de la Comisión Permanente de Contingencias, Copeco, declaró Alerta Roja a partir de este jueves 26 de octubre para los departamentos de Yoro, Cortés, Atlántida, Islas de la Bahía y Colón, debido a las fuertes lluvias que iniciaron en la noche del 24 de este mes.

Asimismo se ha extendido la Alerta Amarilla para los departamentos de Olancho, Santa Bárbara y Gracias a Dios. Y Alerta verde en el departamento de Francisco Morazán y en El Paraíso.

Las lluvias han provocado derrumbes en algunas comunidades del departamento de Yoro. En la ciudad varias colonias y aldeas cercanas han sido afectadas por las lluvias. Esto muestra el aumento de la vulnerabilidad en el territorio a causa del abandono gubernamental y la falta de gestión o exigencia departe de las comunidades.

Hace 19 años, el  Huracan Mitch pasó por este país, dejando muchas pérdidas materiales y grandes lecciones.Una lección es que el Mitch fue una oportunidad desperdiciada, el país tuvo los recursos económicos y el respaldo internacional para rehacerse y convertirse en un país seguro, en todas sus dimensiones. Sin embargo, hoy solo quedan reflexiones de las oportunidades que el viento y la casta política y empresarial se llevaron.

Otra lección, es que en Honduras las calamidades humanas son una oportunidad de los ricos para hacer negocio. Por la forma como se gestionó el desastre dejado por el huracán Mitch, toda la calamidad humana se convirtió en un enorme negocio. Un negocio en el cual se lucró gente del gobierno, de las ONG, los consultores, empresarios de la construcción, y una formidable rentabilidad para muchas de las iglesias de todas las denominaciones y piedades.

El tiempo ha ido confirmando que se invirtió muchos recursos en estudios de la tragedia. Se estudió la vulnerabilidad de las principales ciudades del país, y sus resultados quedaron archivados en un disco duro de Word o en un polvoriento estante de una oficina bien presupuestada. La realidad ambiental del país cambió en los papeles, en los estudios de empresas consultoras, en los informes de los proyectos de las ONG, en los informes anuales de los últimos cuatro gobiernos. Pero la vulnerabilidad en las comunidades no ha cambiado absolutamente nada.

Las escasas organizaciones que de verdad están comprometidas con reducir la vulnerabilidad aprendieron con los años que la forma como se planteó la gestión del riesgo no ha sido solo limitada e insostenible, sino que ha sido una especie de engaño. En medio de un palabrerío extraño y un molote de marcos lógicos, se despolitizó todo el proceso de luchar por comunidades soberanas desde sus propios territorios y recursos.

Quizá la principal lección de estos años, es que la gestión del riesgo o la posibilidad de tener comunidades soberanas, solo será posible cuando a la par de la gestión de la vulnerabilidad ambiental se gestione la vulnerabilidad política, económica, social y cultural. Pero esta lección es asignatura pendiente. Casi nadie la ha aprendido ni parece que haya interés por aprenderla.

Hoy todos los hilos los controla la alianza público-privada, más privada que pública, más corrupta que privada. Honduras debe cambiar de rumbo, y también de quienes conducen el timón del Estado. Los políticos y élite empresarial de hace 19 años son los mismos, y la oportunidad para conducir la vida del país desde el Estado la usaron para sus mezquinos intereses. Hoy toca tomar otro rumbo y dar la oportunidad a otros actores para que asuman el liderazgo nacional.

Inundaciones de El Progreso