Programa Medios de Vida Sostenible y Gestión de Riesgo
Fortaleciendo la alianza entre las organizaciones socias del programa "Medios de vida sostenible" de CAFOD en Centroamérica, para mejorar el aprendizaje e impacto de los proyectos.
NOTAS

La agricultura orgánica es rebelde y por eso le cae mal al capital

26 de septiembre de 2017 | Honduras

Nelson Martínez, es ingeniero agrónomo, se apasiona hablando de agricultura orgánica, dice que es importante interactuar con la naturaleza, con las plantas y con todo lo que existe en nuestra casa común. Es un investigador de la naturaleza y lo que explica lo sabe relacionar muy bien con la espiritualidad. Inicia la charla diciendo “La agricultura orgánica es rebelde y por eso le cae mal al capital”.

En la agricultura orgánica se busca la utilización y aprovechamiento de los recursos naturales para mantener la fertilidad del suelo, combatir las plagas, lograr la sostenibilidad del ambiente y producir alimentos naturales, nutritivos y saludables para la gente, sin tener que recurrir a productos químicos, explica Nelson.

Existen muchas empresas que producen fertilizantes químicos y sus vendedores saben cómo engañar a los campesinos para que utilicen estos productos. Solo les hablan de los beneficios, pero no del daño que hacen a la tierra y a la vida de las personas. Algunos empresarios están desarrollando proyectos encaminados al acaparamiento de la tierra para sus negocios. Y en este afán de hacer dinero a como dé lugar, los empresarios ven en los bienes naturales (tierra, agua, bosque, minerales…)

Conociendo esta realidad, desde hace tres años, en el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación, ERIC, decidimos acompañar a unos grupos de hombres y mujeres interesados en trabajar en hortalizas. Y con el apoyo de Cafod, Organización No gubernamental de Inglaterra, iniciamos lo que hoy son las fincas agroecológicas. Capacitando a la gente en la preparación de suelos, conocer las enfermedades que causan los químicos a la tierra y el daño que hacen al ser humano, provocando males como: cáncer, daños al sistema reproductivo, al hígado, al cerebro y otras. Por lo tanto, hablar de agricultura orgánica, significa estar en contra del gran capital que enferma y envenena la vida.

Para hacer este trabajo de agricultura orgánica, el ERIC, buscó alianzas con la Fundación para la Investigación Participativa con Agricultoras de Honduras, FIPAH, y luego conocimos a Nelson Martínez, lo encontramos metido en su finca, donde también tiene un lugar para experimentar, allá en un pueblo que se llama Las Vegas que pertenece al municipio de Victoria, en el departamento de Yoro, en el norte de Honduras.

El pasado 20 de septiembre, nos juntamos allí en Las Vegas, un grupo de compañeros y compañeras del ERIC para platicar con Nelson sobre agricultura orgánica. Empezamos saboreando unas montucas (Tamal de elote con carne) que se combina con mantequilla y una taza de café producido en la finca de Nelson. Platicamos primero de la calidad del café, de cómo el café hondureño está siendo buscado por compradores de otros países y como muchos cafetaleros hacen esfuerzos para que este grano sea cultivado sin químicos.

El tema que Nelson nos explicó fue la Permacultura que es como meter la agricultura orgánica en un diseño atractivo al productor o productora. Es decir, es ponerle creatividad a la agricultura orgánica, pero también se trata de ir haciendo proyecciones para el futuro. Por lo tanto en la Permacultura es sostenible, tiene un enfoque sistemático, es aglutinar la esencia de la ecología profunda.

De esta manera, la Permacultura se convierte en una forma de vida y si no se vive, entonces no es Permacultura. Es un sistema de principios éticos como: Cuidar la tierra, cuidar la gente y compartir con equidad.

“El objetivo final es acabar con el efecto de los agroquímicos sobre los ecosistemas. La Permacultura no tiene prisa, no derrocha, no nos quita nada, no explota, ni siquiera compite. Es sostenible y promueve la equidad y el reciclaje. No obedece a criterios de injusticia. No responde a cualquier sistema que estandarice, monopolice o mercantilice la vida, se trata de esperanza”, explicó el ingeniero Nelson Martínez.

 

Rita SANTAMARIA/ERIC-RADIO PROGRESO.

Nelson Martínez, es agrónomo